domingo, 8 de agosto de 2010


Parece que sigues siendo la misma ilusa de siempre, la misma gilipollas. ¿No aprendes de tus errores o qué? Espabila por favor, pero espabila rápido. Siempre te crees lo que te dicen, pero no tiene que ser así, deja que las cosas se hagan hechos y no sólo palabras, porque luego así te pasa. Venga, ánimo.

domingo, 20 de junio de 2010

Gilipollas

Eres una gilipollas, sí, lo eres.
Eres una ilusa, eres todavía demasiado inocente, demasiado ingenua, tonta, crédula.
Aprende, aprende ya, que no puedes seguir así. Tendrás que ser fuerte, aprende a ser realista, aprende a ver las cosas, aprende a entenderlas.
Date cuenta, que así no haces más que joderte, te arruinas, te pudres, te hieres. Eres como una niña que se lo cree todo, que no ve más allá, que se ciega.


Sí, lo soy, soy una gilipollas, soy una pringada.
Soy una ilusa, una inocente, una ingenua, tonta y crédula. Ya lo sé.
Tengo que aprender muchas cosas, tengo que ser fuerte y realista, tengo que abrir más los ojos y entender lo que veo.
Sé que no hago más que joderme y me hiero, soy una niñata soy una lerda por creerme todo eso para luego nada. No sé qué pensar, no sé qué decir ni qué hacer.
Era todo tan… y ahora es tan…

domingo, 25 de abril de 2010

No lo sé

No me preguntes por qué, pero tengo unas ganas de llorar tremendas.

No es de pena, tampoco de alegría; simplemente me apetece. Sólo quiero desahogarme.

No tengo nada claro en esta cabeza, no sé qué pensar, ni qué hacer. Y me jode tanto no poder controlar mis sentimientos que todavía me entran más ganas de llorar.

Me pasa por gilipollas, y por creerme todo lo que dicen y sobre todo, por montarme películas que no son.

En fin, espero que esto pase o al menos llorar y desahogarme.

viernes, 11 de septiembre de 2009

sábado, 14 de febrero de 2009

Te necesito

Ahora ya sabes que lo que echo de menos son tus besos. Son suaves, dulces y con cariño, exactamente como a mí me gustan. Echo también de menos que me susurres después de dármelos, que te quedes embobado mirándome, mirarte y volver a besarnos.

Me gusta que me llames “bonita” mientras me haces caricias, y que seas tan delicado conmigo, que me trates como si fuese lo que más quieres en esta vida.

A mí, en cambio, me gusta besarte, suavemente también, intentando que cada uno de mis besos sea mejor que el anterior. Me gusta que te rías conmigo y me agarres del pelo.

Me gustaría quedarme contigo toda la noche, mirando las estrellas, mirando la luna y por supuesto, mirar tus ojos; pasarme la noche mirándote, abrazados y acariciándonos.

Ahora sí, ahora ya sabes que te necesito. Te necesito a ti, a tu madurez, a tus besos, a tus caricias y a tus abrazos. Y por favor, una vez me abraces, no me sueltes, agárrame contigo para siempre. Hagamos lo nuestro la historia más envidiada, esa con la que todos sueñan.

Me gustaría que esto no acabara nunca, me gustaría tenerte siempre.

Querría tenerte conmigo todos los días, todas las noches.

Ahora ya sabes que te necesito, entonces ahora, abrázame.

lunes, 26 de enero de 2009

No puedo

Me gustaría poder dedicarte una mirada, una caricia, un abrazo y un susurro.

Me gustaría poder dedicarte un minuto, una hora, un día y toda la vida.

Sabes que me gustaría todo eso y más, sabes que lo deseo, sabes que és lo que más me apetece pero no puedo.

No puedo darte ese abrazo, no puedo dedicarte mi vida. Hay una barrera que lo impide, una barrera bastante grande, una barrera que quiero que me ayudes a superarla.

Por favor, hazlo, ayúdame, ayúdame a superar eso que me impide besarte, eso que me impide dedicarte la caricia que tanto quiero y el susurro que tanto anhelo.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Niñ@s


A veces me encantaría volver a ser niña, y no preocuparme de nada, vivir y punto.
Aprendiendo cada día algo nuevo, descubriendo el mundo y cosas nuevas, tener esa ilusión que poco a poco se te va yendo...

A veces me encantaría volver a ir al parque con los demás niños que estaban, jugar con ellos, en la arena, en el Garfield de madera, mojarnos en la fuente. Volver a aprender a andar en bici, en patines, llorar cuando te caes...

A veces me encantaría volver a ser esa niña de pelo castaño y largo, quizás un poco ilusa, pero en cierto punto como todos. Creernos las cosas que nos dicen, querer que llegue el Olentzero, los Reyes Magos o el ratoncito Perez. Celebrar esas fiestas de cumpleaños en casa con todos los de clase, pedir el deseo y soplar la vela.

Ver todos los dibujos animados que echaban antes, cenar y a dormir, despertarte e ir a clase, aprender jugando, aprender a leer y escribir, sumar, restar...

No sé, es bonito ser niño.

sábado, 20 de octubre de 2007

En blanco


Sentada.
Sentada en una habitación, una habitación blanca. Una silla, una mesa, un papel, un bolígrafo y yo.
La mente en blanco y ganas de escribir. No sé como empezar y eso me jode, me quema por dentro como el no tenerte día a día.
Me siento en la silla, una silla vieja de madera, comida por las polillas y roñosa del tiempo.
Cojo el bolígrafo y…¡mierda! es negro, odio escribir con ese color, pero me apetece y no se que.
Seguiré pensando entonces, intentaré inspirarme, aunque en una habitación blanca sin nada alrededor no se si podré.
Quiero un poco de jazz o blues o incluso un poco de buen rock o música de los 80.
Esperaré a ver si se me ocurre algo, pero no creo porque necesito algo que me inspire, con lo cual, me quedaré sentada mirando al folio, una hoja blanca y nada más, bueno, cuatro rayas que le he hecho porque me aburría.
Ya ha pasado un día y sigo igual, sin ningún tipo de inspiración, sin saber que escribir.
Está casi todo el papel ocupado con dibujitos y tonterías, frases de canciones escritas y nada más.
Dijeron que te escribiera algo pero todavía no se el que, a sí que tendré que seguir en esta habitación aburrida y solitaria, con tan solo la silla, la mesa, el papel, el bolígrafo y yo.
Pasa el tiempo y sigo sin hacer nada, sólo pensar, pensar en tonterías, cosas sin sentido, pero son esos pequeños detalles que me sacan una sonrisa, por muy pequeña que sea.Sigo en blanco, como la habitación por eso sigo haciendo tonterías con el bolígrafo y escribiendo chorradas en el papel que ya a penas se ve blanco, sólo queda un pequeño hueco, solo entran dos míseras palabras que son: te quiero.

martes, 4 de septiembre de 2007

17:30

17:30, suena el móvil.
-¡Mierda! Llego tarde.
Un beso y lo siento.
-¿Que has hecho hasta ahora?
-Recorrerme la ciudad mil veces.
-¿En serio o me vacilas?
-No no, en serio.

-¿A donde vamos?
-A donde quieras, tu conduces. Aparca donde puedas y damos una vuelta, ¿no?
-Vale.
-Espera, mensaje. Tira al Marugame que están ahí.

Llegar, un Nestea y una Coca-Cola.
-¿Vamos al faro?
-Vale.

Ella, el y yo en el coche de el.
-Sandra, ¿le indicas tu? Por cierto, podríamos coger algo antes de subir.
Compramos, y al faro.

Faro, comida, amigos, bebida, tabaco, porros, coches, djembes ¿algo más? Cámara de fotos. Muchas fotos echas.
Maleteros de coches, ruido de djembes y la oscuridad de la noche, la luz del faro.
-Habrá que cenar, ¿no?
Unos para un lado, nosotros a otro.

Noche, fiesta, alcohol y bailes.
Risas, hambre y patatas fritas.
Gente cansada, ella que se va, y nosotros… nosotros al coche.
-¿A donde vamos?
-Mirador, Igueldo, Faro… un, dos, tres elige ya.
-¡Igueldo!

Llegar a Igueldo y ver la ciudad iluminada por esas farolas.
Querernos, besarnos, darnos las manos.
Frío, a si que vamos al coche.
-Vamos al faro.

Un coche que no arranca, mosqueos.
En medio de un túnel intentando arreglarlo.
Por fin arranca.

Faro.
Rayada.
-¿Que te pasa?
-Nada
-¿Qué pasa Silvia?
-Nada.

Portazo.
Lágrimas.
Cuatro pasos y ver más lágrimas.
Abrazo, y salen más lágrimas.
-¿Ya o ya? No llores por favor.
-Vale.
-Fer, te quiero ¿vale?

Más frío a si que al coche.
Mas abrazos y mas sensaciones de esas, tu dentro de mi.
Vamos a casa.
No te vayas.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Tú y yo


La noche, la oscuridad, tú y yo.
Las estrellas y la luna dándonos luz.
Un coche, un sitio solitario y pasión.
Agotamiento por un viaje y ganas de besar.
Detalles, risas y besos.
Palabras que no dicen nada y miradas que lo dicen todo.
Miradas que avergüenzan, y que gustan.
Conversaciones preciosas.

-¿Volamos a la luna?
-Eres tú el que sabe, a si que llévame.
-Agárrate, agárrate fuerte.

Y hasta ella fuimos.
Un beso, dos, y unas caricias.
El roce de nuestras manos, calientes y frías.
Abrazos, cada vez mas intensos y con más ganas.
Frío, pero no incomodo.
Sensaciones, tú dentro de mí.

Recorridos por la ciudad, andando, viendo el mar.
Recorridos por al ciudad y el monte, en coche.
Llegar a un faro, más lejano de lo normal.
Más miradas, más besos y caricias.
Cerrar los ojos y soñar el uno con el otro.
Despertar y verte, ver como me miras.
Darte un beso, recibir un beso.

Descansar, para poder estar contigo con más ganas.
Un beso, y hasta luego.